28/03/2019
No Comments

Comunicado de la IACYM Perú

Habiendo tomado conocimiento que, dentro del ámbito de los poderes del Estado peruano, se viene promoviendo e implementando la ideología de género, tratando de direccionarla a todo nivel, incluyendo a la Corte Suprema de Justicia y el Tribunal Constitucional, donde existe el peligro de que se resuelva en contra de la familia, tal como está establecida en nuestra Constitución; nos dirigimos a los miembros y asistentes de nuestras iglesias en particular y a la opinión pública en general, para mostrar nuestro firme rechazo como cristianos evangélicos ante estas políticas, por ello declaramos lo siguiente:

1. En principio, dejamos absoluta constancia de nuestro irrestricto respeto a la persona humana sin distinción alguna, no solo porque lo señala nuestra Constitución Política en su Artículo 10, sino porque fundamentalmente, la persona es creación de Dios y destinatario de su amor, demostrado en la obra sacrificial de nuestro Señor Jesucristo en la cruz.

2. Rechazamos firmemente todo proyecto de ley denominado “unión civil” entre personas del mismo sexo, porque contraviene el orden natural de la familia, desarraigándola entre otros, del rico propósito de complementariedad expresado en el compromiso de amor entre un hombre y una mujer en aspectos como el reproductivo; y en la afirmación de valores espirituales, familiares y cívicos. En el Evangelio de Mateo 19:4,5 dice: “…que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo… y los dos serán una sola carne”.
Afirmamos que la familia se forma por la unión de un hombre y una mujer y ellos procrean los hijos por la unión sexual natural. La institución del matrimonio precede y trasciende a la formación del Estado y la legislación histórica. En este sentido, la familia constituye la célula primera y fundamental de la sociedad humana.

3. Defendemos el inalienable derecho superior que posee todo niño(a) a tener un padre y una madre por encima de cualquier aspiración particular a la paternidad por auto-realización. En este sentido, advertimos el riesgo a futuro que subyace en la intencionalidad del proyecto presentado, en tanto aspira a una equivalencia respecto del matrimonio natural y legal, quedando así perfilada la inclusión de la adopción de niños; desnaturalizando el concepto de familia que no puede ser redefinido sin vulnerar los derechos naturales de toda familia. Por esta razón, los estados se limitan a reconocer a la familia y no a definirla. La familia fue la primera institución establecida por Dios nuestro creador, y no por algún estado ni ley humana.

4. Además del propio sustento anclado firmemente en los principios de las Sagradas Escrituras, también estamos adscritos a la Constitución Política del Perú, norma suprema de nuestro país, en tanto esta establece claramente la diferenciación sexual para señalar la naturaleza del matrimonio y la familia. No obstante, en los proyectos de ley de Unión Civil, se traspone las bases constitucionales establecidas como sustento de nuestro orden social, haciendo que mediante normas de inferior jerarquía, se diluyan los preceptos constitucionales en su pretensión de omitir las características propias de cada sexo y, por lo tanto, insertando de manera arbitraria normas que son contrarias a los principios de familia y matrimonio estipulados en nuestra Constitución. Creemos que toda persona debe ser respetada porque refleja la imagen y semejanza de Dios, sin excepción alguna.

5. Rechazamos la ideología de género porque por principio creemos que Dios ha establecido la sexualidad en todos los seres vivientes en forma biológica y natural.
“Varón y hembra los creó…” Génesis 5:2, “pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios” Evangelio de Marcos 10:6. Por lo tanto, rechazamos la ideología de género, que promueve que el niño nace neutro en su sexualidad y que la sociedad, la cultura o el pensamiento humano lo construyen. No obstante, todo proyecto que transpone los principios fundamentales de la Palabra de Dios y los principios constitucionales de una nación y los transgrede con normas de menor jerarquía en su pretensión de omitir las características propias de cada sexo, es nociva. Claro ejemplo de ello es la llamada ideología de género que busca imponer otras opciones de manera arbitraria a nuestra sociedad peruana, en especial en el Currículo Educativo de los centros formativos de nuestros hijos e hijas, lo que es contrario al deseo de la gran mayoría de los padres de familia que tiene principios bien definidos sobre la educación de sus hijos, con respecto a este tema fundamental y sobre el sexo correspondiente.

6. Deploramos toda violencia persecutoria y hostigamiento, o cualquier acto de violencia que desnaturaliza totalmente la esencia del Evangelio de Jesucristo de amar al prójimo sin importar su situación o la condición en la que se encuentre. Por esta razón, invocamos al diálogo entre los peruanos que buscamos el establecimiento de una sociedad justa y respetuosa de los derechos de sus ciudadanos y recusamos cualquier tipo de ofensa y censura.

Quienes suscribimos este documento, somos representantes de Denominaciones Cristianas Evangélicas, reconocidas por el Estado Peruano (con presencia en diversos países del mundo), algunas con más de 100 años de fundación, las cuales representamos a millones de ciudadanos quienes nos reafirmamos en continuar orando por nuestro país y por nuestras autoridades del Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, en cumplimiento de la Palabra de Dios que dice: en 1 Timoteo 2: 1-2:“Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad”.

¡Perú, Jesucristo es la Única Esperanza!

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.